MASTURBACION & JUGUETES SEXUALES



Esta semana estuve muy pensativa con respecto a la masturbación. Hace semanas me cuesta llegar al orgasmo, no tengo mucha libido y lloro cada vez que intento masturbarme de la frustración. Otra vez volví a compararme con las personas y empecé a utilizar dos palabras con frecuencia mientras hablaba de esto en terapia: "normal" y "funcionar". Todo el tiempo estoy pensando que no funciono de forma normal. A raíz te esto subí historias para tocar este tema y muchas personas me pidieron que las guíe para comprarse el 1º juguete sexual, que hable del squirt y pedí que me compartan algunas experiencias. Invité a recordar SIN CULPA esas primeras veces que experimentaste placer, aquellas fantasías que tenías de niñx, esas charlas con amigxs durante la infancia sobre sexualidad, las formas de masturbarte, si alguna vez te retaron, etc y compartirlas sin verguenza.


Desde muy chica tengo registro de mi deseo sexual y de la sexualidad en general, siempre fui muy curiosa. Recuerdo cómo empecé a notar el clítoris, fascinarme con el orgasmo, mis fantasías con mujeres desde que soy chica, cómo nos masturbábamos a la par con mi mejor amiga de la primaria cuando hacíamos pijamas o las mil curiosidades que compartíamos, mirar porno a escondidas y googlear cosas, muchas cosas. La sexualidad es mi tópico favorito, desde el deseo y desde lo teórico.

Descubrí la vibración de muy chica con mi cepillo eléctrico y quedé fascinada. Me encerraba horas en el baño jugando con esa vibración y el chorro de agua de la bañadera. No se cómo me crucé con que existían juguetes sexuales y desde ese momento yo solo quería ser grande y tener mi plata para poder comprarme muchas de estas cosas que me harían explotar de placer que guardaría en una linda caja debajo de mi cama. Ahorré y le pedí a una amiga que me acompañe a un sex shop cerca de mi casa "Sex shop Argentino". POR FAVOR Cuando entré le dije a la vendedora que quería (anoten) un buen vibrador de clítoris de silicona sin forma fálica, rosa (adoro el rosa), que sea de buena calidad y sumergible. El que elegí costaba $2.500 pero para mi era una inversión inicial cara pero económico a largo plazo porque perdura con el tiempo. Llevé uno con 10 velocidades que me dejó boquiabierta. Particularmente no soy una persona que prefiera la estimulación vaginal/penetración, pero si lo sos te recomiendo que tu primer dildo sea vibrador + estimulador de Punto G y que te animes a seguir probando dildos nuevos para usar en soledad como en pareja. Yo luego opté por comprarme un simulador de seso oral (ORA 2 LELO), un succionador de clítoris (Satisfyer Pro Deluxe Next Generation) y un Strap On para usar en pareja.



Ahora que ya saben qué comprarse, disfruten sin culpa. Tenemos un órgano cuya función única es brindar placer.


Recuerdo la cantidad de cosas que le atribuí a la penetración a medida que fui viendo porno de infante. Me masturbaba pensando "si esto se siente estar sola no me imagino lo que debe ser coger" y también recuerdo la gran decepción que me llevé la primera vez que tuve sexo. Toda mi adolescencia me torturé pensando que yo no funcionaba bien porque no me moría de placer cuando me penetraban y estaba segura de que mi clítoris estaba enfermo o algo y por eso no tenía 7 orgasmos seguidos como tenían mis amigas en sus relaciones sexuales, nunca había tenido ninguno y estuve con más de 30 personas. Después de mucho tiempo comprendí un montón de cosas:

1º La pornografía en su mayoría es un asco y es lo más lejano a la sexualidad del mundo real. Placer ahí no se ve, al menos el de las mujeres. La gran mayoría crecimos y nos educamos en secreto, con pornografía, ¿cómo vamos a culparnos? Educarnos a través de la pornografía generó una patologización del sexo y muchas frustraciones por no funcionar como nos muestran ahí. Todo lo que consumimos visualmente choca directamente con nuestra autoestima: cuerpos hegemónicos, sin pelo, vulvas rosadas, tetas simétricas, gritos desaforados que nunca vamos a emitir mientras solamente nos penetran, etc.

2º ¿Cómo pretendemos llegar al orgasmo durante el coito si le atribuímos a nuestras parejas poderes de adivinar lo que nos gusta sin enseñar lo que nos gusta? Anímense a tener conversaciones con la persona que van a tener una relación sexual, es muy importante para consentir ciertas practicas, marcar límites y sobre todo comentarle a la persona como, cuando, cómo y donde sentimos placer.

3ª ¿Cómo vamos a lograr disfutarnos completamente si no nos tomamos el tiempo de querernos?

4ª Dejemos de exigirnos tanto y de sentirnos mal si, por ejemplo, no nos gustan determinadas prácticas o no logramos hacer cosas que otras personas sí.


Muchas personas me comentaron que quieren squirtear y no lo logran. Chicas, no se pierden de absolutamente nada, pero vamos de a poco:


¿Que es el squirt?

Es un chorro de líquido similar a la orina que sale en respuesta a la estipmulación del famoso PUNTO G: una zona erógena más del cuerpo. Las personas con vulva lo vamos a encontrar si nos metemos los dedos colocándolos como si estuviésemos diciéndole a alguien "ven acá" del lado interno de la pelvis. Esta es una zona que al estimularla con la penetración de los dedos, pene o juguete sexual nos va a provocar una sensación intensa de placer que podemos confundirla con ganas de hacer pis pero relax, eso es porque este punto g que en realidad es la próstata femenina está cerca de la vejiga.




Al estimular el Punto G se estimula la parte interna del clítoris y eso, más la estimulación directa del clítoris se provoca un orgasmo. Conclusión: el orgasmo es clitoriano, entonces, la penetración no lo es todo. Sexo no es igual a penetración.


En fin, esa fue otra reflexión de cuarentena.

Cariños,

Iru.


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